Cerveza México 2017: La mayor fiesta de la industria cervecera

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Por: Laura Aguilar / @laluflow
La octava edición de Cerveza México se llevó a cabo el pasado fin de semana; el Pepsi
Center WTC fue el escenario elegido. Los que han asistido a algún concierto al lugar,
podrán imaginar el paraíso —por llamarlo de alguna forma— que fue ver el recinto lleno de
cerveza…, y no precisamente como en los shows; en esta ocasión más de 120 productores,
proveedores de insumos, exportadores e importadores nos deleitaron con sus creaciones.

Gran parte del foro fue utilizado para albergar a los expositores, desde el lobby hasta un
poco más allá de la zona en la que normalmente se presentan los artistas. El viernes, con
una breve pero concisa ceremonia inaugural, se cortó el cordón para dar inicio a las
actividades de la edición 2017.

Y fue así como inicié mi recorrido por la feria, cervecería Primus fue la primer parada de mi
ruta cervecera. Cabe mencionar que fue uno de los stands más vistosos al utilizar una
combi como despachador de la prodigiosa bebida. Vaso en mano la degustación comenzó
con Jabalí Bock, una cerveza oscura con tonalidades rojizas, de sabor equilibrado, con un
potente aroma tostado y cuerpo robusto.

Mi paso continuó por Beer Factory, la casa cervecera que obtuvo medalla de oro a la mejor
cerveza por Heavy Metal, así que no podía esperar más para probar la cerveza ganadora,
que tuvo buenas críticas y algunas opiniones encontradas, por lo que mi curiosidad
aumentó.

Por fin, llegó el momento de probar la mejor cerveza del año, según el jurado de Copa
Cerveza México 2017. ¿El resultado? Una exquisita sorpresa. Debo mencionar que mi fe
(siempre tambaleante) no esperaba mucho de los productores; sin embargo, en esta
ocasión quedé maravillada con Heavy Metal.

Una cerveza oscura con 10.0% alcohol, pero con el equilibrio exacto para poder apreciar
todos los sabores a chocolate y nueces; robusta y con el amargor justo. Así que solo me
resta felicitar a sus creadores, por tan merecido reconocimiento.

Después de degustar la mejor cerveza del año, bebí agua natural y decidí continuar con mi
recorrido, para dar oportunidad a las otras cervezas. Llegué a Cervecería Casa Escobar, un
stand sencillo que anunciaba con una gran lona. Había cerveza de té chai, situación que
llamó mi atención al ser amante de todo lo que tenga que ver con dicho té.

Para mi sorpresa, la bebida carecía de personalidad, a pesar de tener como ingrediente
protagonista el té chai; de cuerpo bastante ligero, y con un dulzor mayor al esperado,
además de dejar un sabor amargo pero nada agradable, al final de cada trago.

Continúe caminando por los pasillos de la feria, cada uno de los expositores ofrecía
interesantes propuestas en cuanto a sabores y presentación, además de hacer lucir lo mejor
posible su stand, me detuve en Cervecería Cuatro Plumas, pues el colorido de sus etiquetas
atrapó mi vista, además de utilizar como despachador una especie de tubería de cobre.

Ahí, tuve la oportunidad de platicar con Rodrigo, uno de sus creadores; me contó que su
proyecto nació en Guadalajara hace cuatro años, que cuentan con cuatro variedades de
cerveza y una de temporada. Su marca ha logrado posicionarse favorablemente, por lo que
están en planes de ampliar su planta de producción.

Al preguntarle sobre algunas recomendaciones para los que quieren iniciarse en la industria
cervecera, me comentó ‘‘antes de iniciar deben pensar muy bien su plan de negocio,
ponerse a hacer chela casera y luego ver cómo funciona sobre la marcha. No siempre es
conveniente, y no irse necesariamente a lo convencional en cuanto a empezar chico e ir
creciendo poco a poco. Es un camino difícil y bastante doloroso, está padre ver cómo vas
creciendo, pero te das cuenta que tal vez si hubieras tenido más confianza desde el
principio, hubiera sido más fácil’’.

Además de proyectos emergentes, Cerveza México 2017 contó con la presencia de algunas
marcas ya posicionadas en el gusto del público, como Calavera, Cervecería de Colima,
Paulaner, entre otras.

Hacer degustación en cada uno de los stands me pareció un reto un tanto complicado, pues
mi capacidad bebedora no es tan amplia, por lo que decidí hacer una pausa y probar algo
de la oferta gastronómica de la feria, que en mi opinión fue bastante escasa, pues sólo
había una estación en la que vendían baguettes, salchichas alemanas, pretzels y una
especie de chamorro de res marinado.

Opté por la salchicha alemana, una porción bastante generosa acompañada por la clásica
mostaza y col, un plato bastante sencillo pero cumplidor.

Mi recorrido cervecero estaba por concluir cuando en mi camino me encontré con
Cervecería Krox, un colorido y gran stand que anunciaba hidromiel como una de sus
bebidas estrella. La llamada ‘‘bebida de los dioses’’ que los vikingos hicieran famosa y que
además, se considera precursora de la cerveza.

No esperé más y probé hidromiel de frutos rojos, una bebida bastante refrescante, poco
alcohólica y de un sabor bastante dulce, pero sin llegar al grado de empalagar. Después
llegó el turno de probar hidromiel de temporada, una combinación de calabaza con flor de
cempasúchil, una mezcla un tanto arriesgada, pero de un sabor agradable y equilibrado.

Así terminó mi recorrido por Cerveza México 2017, un evento bien organizado, con una
variedad interesante de proyectos, un ambiente agradable y casual que invitaba a convivir y
aprender de los maestros cerveceros.

Cerveza México 2017: La mayor fiesta de la industria cervecera