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Las catas de mezcal siempre son algo imprevisibles. No sólo por el recio poder del destilado, sino por el desconocimiento que hay, incluso en México, sobre el tema. Asistir a una degustación de mezcal es una experiencia única, que envuelve tu paladar, seduciéndolo.

En El Liquor Store en la colonia Roma, Marca Negra presentó su nueva selección de mezcales, provenientes de San Luis del Río, Oaxaca. En esta ocasión estuvieron los maestros mezcaleros Francisco e Iván Méndez, quienes fueron los encargados de la preparación de este exquisito destilado de agave.

Entre muchas cosas, los dos hermanos hablaron en especial sobre su tierra y su herencia mezcalera. Por su padre, recibieron un bagaje de conocimientos impresionante, pues su padre también es maestro mezcalero. Nos hicieron especial hincapié en la cantidad de gente que participa en el proceso de preparación esta bebida. Desde la gente que se dedica a buscar los agaves maduros, hasta los que cortan las hojas para sacarlos de la tierra y los que activamente participan en la cocción del maguey.

Fue una plática amena, donde cada uno de los mezcales iba siendo degustado bajo la atenta mirada de los hermanos Méndez. Primero probamos un espadín, el agave más utilizado para el mezcal por su fácil cultivo; y luego probamos un tobalá y un tepeztate, ambos agaves silvestres que requieren muchísimos años para su maduración exacta.

Es importante señalar que todos los mezcales estaban buenísimos. El espadín el más amable al paladar, pero, en comparación con los otros, también el más plano. El tobalá por su parte destacaba entre los demás no sólo por el poder de sus casi 52 grados de alcohol, sino por el sutil sabor de su agave: un mezcal verde, que te duerme los labios y que llega a tener ciertas notas mentoladas que lo hacen, ¡verbigracia! tan fuerte como sutil. Por último, el tepeztate destacaba por su sabor terroso, cualidad particular de la tierra donde creció, según los hermanos Méndez.

 

Mezcales Marca Negra, con el sabor de su tierra